Sobre las preocupaciones

SOBRE LAS PREOCUPACIONES

Modelo, Oscuro, Vintage, Mujer, Ansiedad, Amenazado

Todos, más de alguna vez en la vida, nos hemos sentidos preocupados. Y es que la preocupación es algo normal en los seres humanos.  La preocupación nos puede ayudar a enfrentar situaciones que pueden perturbar nuestra vida. Cuando la preocupación es proporcionada, es una forma de afrontamiento que nos prepara para actuar adecuadamente ante el problema. Viéndolo así, la preocupación no es negativo, sino que más bien es una forma de respuesta.

Aunque también es cierto que la preocupación puede tornarse negativa, cuando es desproporcionada y nos inmoviliza. Cuando la preocupación es excesiva, se vuelve perjudicial y nos hace sentir tensión y ansiedad.

La preocupación puede ser definida como una serie de pensamientos e imágenes que son incontrolables y que nos producen sensaciones negativas.

Cuando es útil preocuparse

Cuando hay acción. Por ejemplo, si en unas semanas tenemos examen, y esta preocupación nos lleva a prepararnos, ya luego que hayamos ganado el examen, la preocupación desaparecerá. De nada nos serviría preocuparnos, por el examen, sino va acompañado de acción.

Cuando nos ayuda a crear un plan. La preocupación es útil porque nos ayuda a estar mejor preparados, cuando nos toque enfrentar situaciones futuras. La preocupación puede ayudarnos a pensar sobre ¿qué podría hacer si…? de esta forma se crean estrategias para afrontar de mejor manera. Sin embargo, no sirve de nada, solo pensar en las situaciones adversas, si no se crea un plan.
Entonces, podemos darnos cuenta qué, cuando nos preocupamos sin actuar, no sirve para nada.

Cuando preocuparse no vale la pena

En ocasiones no vale la pena preocuparse, porque no sirven de nada más que para tensarnos y llenarnos de ansiedad.

No vale la pena preocuparse, cuando no tiene importancia. Existen cosas que son muy pequeñas a las que le prestamos demasiada atención. Estas cosas ocupan mucho de nuestros recursos mentales y nos hacen sentir desgastados. Debemos hacernos la pregunta ¿Qué tan importante es esto que me preocupa?

No vale la pena preocuparse, cuando es improbable que pase, eso que le preocupa. Muchas veces ocupamos nuestras mentes de pensamientos que son poco probables de que sucedan. Es necesario preguntarnos ¿Qué tan real y qué tan probable es que suceda esto?

No vale la pena preocuparse cuando no estamos seguros de que algo sucederá. Hay cosas que nos preocupan y que no sabemos cómo actuar, hasta que haya sucedido. No sabemos qué pasará, así que no merece la pena nuestra preocupación. Debemos de confiar de que lo lograremos solucionar, cuando llegue.

No vale la pena preocuparse por aquellas cosas que no están en nuestro control. Por ejemplo, no debemos preocuparnos porque quizás lloverá el día de nuestra fiesta, porque es algo que no está en nuestro control. Por más que nos preocupemos, no lograremos hacer nada.
En conclusión, podemos decir que la preocupación es positiva, cuando nos lleva a actuar, de lo contrario es inútil.

Te dejo la siguiente frase del Dalai Lama:
 “Si un problema tiene solución ¿Para qué preocuparse? Y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Meditar desde la Ciencia.

Mentiras que nos matan